Olor de viento sur

Ya está palpitando el olor salvaje lleno de agua gélida y de pastos recios, está acudiendo indómito en los sueños de esta luna llena ; ya lo siento, sonrío …

Nuevamente viajo a la Patagonia Argentina amplia, azul, verde, ocre, amarilla que huele a rosas, lavandas, hielo y bosques; voy a ese «El Calafate» que inunda la mirada y cachetea el rostro, contrae la piel y expande los pulmones. Vuelvo intermitentemente a esa cuna de lunas que danzan en un cielo pleno y libre.

Es un lugar en el mundo que carga poema que desgarra y poesía que enrojece, historias que descarnan la comprensión, anécdotas de vidas enlazadas por tiempo y espacio

El viento que enmaraña nubes de cabello también separa y arranca capas y vestes no necesarias, es un limpiador seco, rajante, impávido y exultante; los colores mansos se extienden largos en horizontes cortados por marrones azulados … nace el sol diferente cada día bostezando su letargo en otoños e inviernos y con prisa y aguante en primaveras y veranos.

Vuelvo y me abrazas con ímpetu y suavidad, con promesa y realidad, con el presente respirando y el abismo insondable de la aceptación a la necesidad de detener el tiempo

Carolina Chavez para Urbana y Natural

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