11 días

Lo simple es la única respuesta: certera, rápida y directa. El viaje inició con el llamado de quienes, sólo ellos, podrían moverme de mi lugar para ir allí donde era conveniente y necesario. Un viaje no esperado y con pócimas de eternidad. Así, sabiendo que en 11 días se decantaba un tiempo sin vueltas inicié el viaje al Perú. Ese Perú mágico: padre y madre de muchas vertientes, de recodos, de nacimientos y despedidas. 11 días que aún estoy procesando y soltando … dejándolos ir con pedazos de mi que arañan y roncan, flotan y me exprimen; comprendo que hay…

Síntesis

Me despeina el ruido de ausencias. Late en mis sienes el galope salvaje que amarra mis pies a una silla y veo la primavera tornándose verano a través de una ventana con aroma de Jacarandá. Nuevas voces dibujan sonrisas, un aroma de prado y mar nuevos inunda este pedacito de lugar en el mundo. Camino … Camino de una ciudad de mar, aquí en esta Andalucía que narra su canción: llena de torres legendarias, castillos, olas de mar, gaviotas, golondrinas y olivos; repleta de tomates y «cafelitos», con tortillas humeantes de papas y el aire gracioso de abanicos rojos preparando…